Neto Muyshondt

El alcalde Ernesto Muyshondt anunció los protocolos de bioseguridad que se implementarán en la red de cementerios municipales de la capital, para proteger la salud de los visitantes, durante los actos conmemorativos por el Día de los Difuntos.

En la emergencia por el COVID-19, el municipio de San Salvador recibió la mayor cantidad de fallecidos por este virus y por sospechas, provenientes de todo el país. En el cementerio La Bermeja se realizaron las inhumaciones y fue en el sector denominado “Nuestra Señora de la Paz”, que los restos de estas personas fueron depositados, siguiendo los controles dictados por entidades de salud locales e internacionales.

Tras la reanudación de las actividades, desde la municipalidad se han tomado importantes medidas para que quienes no tuvieron la oportunidad de despedir a sus seres queridos, ahora puedan rendir un homenaje y recordar a quienes perdieron la vida, en uno de los momentos más difíciles para la nación y el mundo.

Al sector de “Nuestra Señora de la Paz” (área destinada a las inhumaciones por COVID-19), no se permitirá el ingreso de personas; sin embargo, se podrá hacer llegar arreglos florales hasta las tumbas de los fallecidos, a través de un sistema en el que colaboradores de Cementerios consultarán los nombres de las víctimas, ubicarán el espacio en el que se encuentran y llevarán, con un equipo de bioseguridad adecuado, las distintas muestras de afecto. Además, el alcalde Muyshondt, como un acto de solidaridad con los afectados por el COVID-19, rendirá un homenaje especial a quienes fallecieron por la enfermedad.

“Recordar a nuestros seres queridos que ya partieron es un momento especial para todos los salvadoreños. Sabemos que, aunque ellos ya no están físicamente, sus recuerdos siguen vivos en nuestra mente y en nuestros corazones”, reflexionó el edil capitalino.

Son cinco los camposantos que administra la municipalidad: Maquilishuat, Monseñor Romero, Los Ilustres, Las Parcelas y La Bermeja. En ellos, la Dirección General de Cementerios ha establecido un protocolo que, entre otras cosas, estable que todo visitante deberá realizarse: toma de temperatura, lavado constante de manos, permanecer 45 minutos máximo, solo se permite el ingreso de tres familiares, mantener el distanciamiento social, no se permitirá ingreso de niños, mujeres embarazadas y personas adultas mayores, también no se permite el consumo de alimentos al interior del cementerio.

También se contará con el apoyo de más de 300 elementos del Cuerpo de Agentes Metropolitanos, 180 agentes de la Policía Nacional Civil, 30 miembros de la Unidad de Promoción de la Salud, de la Alcaldía, con sus respectivos kioscos de atención y ambulancias ante cualquier eventualidad y 90 colaboradores de la Dirección General de Cementerios.