diputado

El periódico digital El Faro reveló que el diputado intentó frenar la solicitud de antejuicio pese a que había dicho que él mismo renunciaría a su fuero.

El diputado Arturo Magaña pagó a tres de las cinco víctimas del accidente que provocó el 29 de agosto e intentó convencer a la Fiscalía General de la República (FGR) para que no presentara a la Asamblea una solicitud de antejuicio para desaforarlo y procesarlo por el homicidio culposo de su amigo José Moya, según un artículo del periódico digital El Faro.

El homicidio culposo es uno de los delitos que puede conciliarse, según el Código Procesal Penal de El Salvador.

Magaña pagó una suma de dinero a los padres de Moya, que iba como uno de los dos acompañantes en el momento del accidente y falleció horas después en el Hospital Nacional Rosales donde fue llevado luego que el diputado abandonara la escena con todos los lesionados.

Su otra acompañante, amiga de Magaña, decidió no presentar cargos.

De los otros tres que viabajan en el vehículo que el diputado chocó al pasarse el semáforo en rojo, dos conciliaron con el político, menos el conductor.

El día del accidente no se pudo comprobar con un exámen toxicológico que el diputado manejaba en estado de ebriedad, porque abandonó la escena, dos motivos por los que una persona sería capturada según la legislación salvadoreña. Sin embargo, la Policía Nacional Civil (PNC) no lo puso a disposición de la Asamblea inmediato del hecho y el diputado se negó a someterse a un examen argumentando que tenía un fuero que lo protege.