coronavirus

Algunas regiones del país están anunciado nuevas medidas restrictivas para afrontar lo que ya parece la segunda ola de la panemia de coronavirus.

Este lunes España se ha convertido en el primer país europeo en rebasar la barrera psicológica de los 400.000 casos de coronavirus acumulados desde el inicio de la pandemia. Después de sumar 19.382 positivos desde el pasado viernes, este lunes la cifra total se sitúa en 405.436 casos.

Los casos diagnosticados este domingo, cuando la actividad de los laboratorios es menor, son 2.060. La mayor cantidad se encuentran en el País Vasco (413), seguido de Madrid (409), Andalucía (292) y Aragón (216).

En cuanto a los fallecimientos, se han producido 96 decesos en los últimos siete días, mientras que 1.294 pacientes han sido ingresados en hospitales, 74 de ellos en unidades de cuidados intensivos.

La mortalidad está siendo muy inferior a la de hace unos meses, lo que se podría deber a que “se está incrementando el número de pacientes jóvenes” que tienen mejor pronóstico, según ha indicado el Director del Centro de Coordinación de Alertas y Emergencias sanitarias (CCAES), Fernando Simón. De todos modos Simón ha sostenido que “si la incidencia sigue incrementándose, habrá que tomar medidas drásticas”, en referencia a la situación de la Comunidad de Madrid, que este fin de semana ha decretado el confinamiento parcial de Tielmes, una población de menos de 3.000 habitantes.

El experto también ha indicado que a medida que llegue el otoño y haya mayor incidencia de la enfermedad “es probable que sea necesario hacer más test PCR”.

Por el momento, algunas Comunidades Autónomas ya han tomado algunas medidas restrictivas. Así, el presidente catalán, Quim Torra, ha anunciado este lunes que se prohíben las reuniones sociales de más de diez personas y ha anunciado que se realizarán 500.000 PCR en los colegios desde el 15 de septiembre al 15 de noviembre.

Algo similar ha sucedido en Murcia. El consejero de Salud de la Región, Manuel Villegas, ha informado que se ha decidido limitar las reuniones sociales a un máximo de seis personas no convivientes, tanto en espacios públicos como privados. Además, ha limitado el aforo de liturgias y celebraciones.