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Más de dos semanas han pasado desde que el gobierno de Nayib Bukele presentó a la Asamblea Legislativa una nueva petición para establecer un Estado de Excepción, ante el alza de casos y la saturación, que iniciaba en ese momento, en la red de hospitales públicos. El ejecutivo que había llevado en contención la curva de crecimientos de casos de COVID-19, proyectaba un agravante en el número de casos que empezaban a reportarse.

La Asamblea, que ya discutía un proyecto propio, con especialista ad hoc a su planificación, decidió no tomar en cuenta esta necesidad inmediata del presidente y en su lugar decidió llamar a funcionarios para que les explicaran, lo que ya habían discutido por seis días consecutivos en largas jornadas.

Ayer el diputado de GANA y vicepresidente de la Asamblea, Guillermo Gallegos, reveló que el parlamento se ha convertido en un “centro de contagio fuerte” y que varios diputados, incluyendo los de su partido, ya padecía el virus. Agregó además que de varios grupos parlamentarios se reportaban buena parte de sus colaboradores positivos al COVID-19. “La Asamblea se ha convertido en un centro de contagio, y esto puede agravarse, será nuestra responsabilidad si no logramos una cuarentena de 15 días en la Asamblea y a nivel nacional como lo ha pedido el presidente Nayib Bukele”, sentenció el diputado en su cuenta de Twitter.

Es más, el mismo parlamentario en un video colgado en sus redes sociales dijo que eran más de 300 empleados del recinto que estaban contagiados: “Unidades completas de la Asamblea Legislativa han salido positivas, unidades que han quedado con uno, dos o tres empleados” señaló.

A inicios de esta semana, el diputado del Partido Concertación Nacional, Antonio Almendáriz, se había pronunciado por la necesidad urgente de aprobar medidas drásticas para combatir la pandemia: “Hay que aprobarle al presidente Bukele el régimen de excepción” planteó sin tapujos, el también jefe de fracción legislativa.

Almendáriz incluso fue más allá y dijo “Toda ley que no tiene dientes, no se cumple”, en referencia a la necesidad de establecer algunas restricciones a las garantías constitucionales.

Son exactamente 19 días desde que los enviados por el Órgano Ejecutivo llegaron con la propuesta a la Asamblea, sin que haya siquiera una convocatoria para discutir el tema vital para detener el contagio masivo según presidencia. Mientras son innumerables las muestras de solidaridad que se pueden ver redes sociales sobre usuarios que tiene un familiar o un conocido contagiado, o que lamentable ha fallecido.