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Es difícil interpretar el papel que juegan los niños y, en consecuencia, las escuelas en la pandemia de covid-19, pero ese rompecabezas finalmente está comenzando a resolverse. Las últimas investigaciones muestran que las infecciones en niños con frecuencia pasan inadvertidas y que son tan susceptibles a estas como los adultos. Es probable que los niños transmitan el virus en tasas similares.
Aunque afortunadamente los niños tienen menos probabilidades de enfermar gravemente, no ocurre lo mismo con los adultos que cuidan de ellos.

Detectar la covid-19 en niños es difícil

Las infecciones por el SARS-CoV-2, el virus que causa la covid-19, en los niños son generalmente mucho más leves que en los adultos y más fáciles de pasar inadvertidas. Un estudio de Corea del Sur encontró que la mayoría de los niños tenía síntomas lo suficientemente leves como para pasar inadvertidos, y solo el 9% fueron diagnosticados en el momento de la aparición de los síntomas.
Los investigadores utilizaron una prueba de anticuerpos para analizar una muestra, representativa de la población alemana, de casi 12 000 niños. Descubrieron que la mayoría de los casos en niños no se habían detectado. Esto no es sorprendente, porque también se pasan por alto muchos casos en adultos.
Pero lo que hizo que este estudio fuera importante fue que mostró que los niños pequeños y los mayores tenían una probabilidad similar de estar infectados.

Pero los niños transmiten el virus

Sabemos desde hace tiempo que se puede encontrar aproximadamente la misma cantidad de material genético viral en la nariz y la garganta de niños y adultos.
Pero eso no significa necesariamente que los niños transmitan los virus de la misma manera que los adultos. Debido a que los niños tienen una capacidad pulmonar más pequeña y es menos probable que presenten síntomas, es posible que liberen menos virus al medio ambiente.
Sin embargo, un nuevo estudio realizado por los Centros para el Control y Prevención de Enfermedades de Estados Unidos, encontró que los niños y los adultos tenían una probabilidad similar de transmitir el virus a sus contactos más cercanos.
Otro estudio en la India, llevado a cabo con más de 84 000 casos y sus contactos cercanos, encontró que los niños y adultos jóvenes eran especialmente propensos a transmitir el virus.
La mayoría de los niños de estos estudios probablemente presentaban síntomas.

Lo que sabemos sobre los brotes en las escuelas australianas

Las escuelas no parecían ser un foco importante de transmisión de la epidemia en el estado australiano de Victoria , aunque la mayoría de los estudiantes cambiaron al aprendizaje remoto en el pico de la segunda ola.
Sin embargo, hasta cierto punto las escuelas contribuyeron a la transmisión comunitaria. Esto quedó claro en el grupo Al-Taqwa College, que estaba relacionado con brotes en dos torres de viviendas públicas de Melbourne.
Cuando los investigadores analizaron los casos vinculados a las escuelas de Victoria entre el inicio de la epidemia y finales de agosto de 2020, descubrieron que las infecciones en los colegios reflejaban lo que estaba sucediendo en la comunidad en general. También encontraron que el 66% de todas las infecciones en las escuelas se limitaban a una sola persona.
Esto puede parecer alentador, pero debemos recordar que este virus se caracteriza por eventos de superpropagación. Ahora sabemos que alrededor del 10% de las personas infectadas son responsables de aproximadamente el 80% de los casos secundarios de covid-19.
A closed-school sign on the gate.
La mayoría de los estudiantes del estado australiano de Victoria han pasado la segunda ola de la pandemia recibiendo clases virtuales debido al cierre de las escuelas.
Dos estudios relevantes en Hong Kong e India revelaron que aproximadamente el 70% de las personas no transmitieron el virus a nadie.

Lo que sabemos sobre los brotes en las escuelas, a nivel internacional

Las escuelas fueron el motor de la segunda ola en Quebec, aunque el gobierno no lo reconozca.
Un informe del Ministerio de Salud de Israel concluyó que la reapertura de las escuelas jugó un papel relevante en la aceleración de la epidemia en el país, y que las escuelas pueden contribuir a la propagación del virus a menos que la transmisión comunitaria sea baja.
En la República Checa, un rápido aumento de casos tras la reapertura de las escuelas llevó al alcalde de Praga a describir las escuelas como «mercado de intercambios de covid».
El patrón opuesto se ha observado cuando las escuelas han cerrado. Inglaterra acaba de ser testigo de una caída en los nuevos casos, seguida de una vuelta al crecimiento, coincidiendo con las vacaciones escolares de medio trimestre. Esto ocurrió antes de que se introdujeran medidas de confinamiento en Reino Unido.
Estas observaciones son consistentes con un estudio que examina el efecto de imponer y levantar diferentes restricciones en 131 países.

Qué necesitamos hacer

No será posible controlar la pandemia si no abordamos la transmisión por parte de los niños. Esto significa que debemos adoptar un enfoque proactivo en las escuelas.
Como mínimo, las medidas de precaución deben incluir el uso de mascarillas por parte del personal y los estudiantes . Los colegios también deben mejorar la ventilación y la calidad del aire interior, reducir el tamaño de las clases y garantizar que los niños y el personal practiquen higiene de manos.
Los cierres de escuelas también tienen un papel que desempeñar. Pero deben considerarse cuidadosamente debido a los perjuicios asociados.

The Conversation

Zoë Hyde no recibe salario, ni ejerce labores de consultoría, ni posee acciones, ni recibe financiación de ninguna compañía u organización que pueda obtener beneficio de este artículo, y ha declarado carecer de vínculos relevantes más allá del cargo académico citado.

Autor Zoë Hyde, Epidemiologist, University of Western Australia


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