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La pequeña Rosa Linda Chávez Bolaños, de 10 años, murió el miércoles arrastrada por la corriente de la quebrada cercana al caserío el Güiro, cantón Candelaria, municipio de San Jorge, en San Miguel.

Dennis Chávez, de 32 años y padre de la menor, recordó los momentos previos al triste incidente, mientras en sus manos portaba una foto de la menor, el recuerdo de la graduación de parvularia.

Con  voz pausada, relató que su hija “agarro el maíz y monedas y se fue (al molino), a eso de las 5:30 de la tarde los vecinos avisaron que a la niña había sido arrastrada por la creciente de agua y fue cosa de búsqueda corriendo para ver si la encontrábamos, hasta que la logré encontrar”,  la niña quedó atrapada entre alambres y llantas a unas 20 cuadras de la casa de sus padres en la cancha ubicada en el cantón Joya Ventura.

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Su padre y las 12 personas que lo acompañaban decidieron retirar el cadáver del lugar y llevarlo a la casa familiar por temor a que la corriente lo siguiera arrastrando.

“Ella siempre camino por los bordos, de regreso a saber que pensó y salió por bajo y fue cosa que se la llevó la creciente, mucha gente le decía que tratara la manera de no venirse, que estaba feo, que esperara, pero no hizo caso”, comentó el joven padre.

Rosa Linda era la segunda de cuatro hermanos, cursaba 3º grado en el centro escolar del cantón Candelaria y soñaba con ser doctora.

Familia espera la vela de Rosa Linda Chávez Bolaños, de 10 años. Foto EDH/Iliana Ávila

La fuerte tormenta en  San Jorge

El Ministerio de Medio Ambiente en el volcán de San Miguel, cercano al municipio de San Jorge, recibió 111.6 milímetros de agua lluvia la tarde del miércoles, dejando a su paso derrumbes y desprendimientos de rocas, árboles caídos, así como el desbordamientos de las múltiples quebradas que forman parte de las calles vecinales de este municipio.

“Hasta esta mañana se contó  con máquinas disponibles pero al medio día esperamos tener otras para apoyar a otros cantones, entre los más afectados se encuentra el caserío La Fogata, a un señor se le vino el derrumbe de gran magnitud le aterro toda su casita, hay escombros por todos lados, son unas 10 viviendas afectadas”, comentó el alcalde Melvin Antonio Nativi.

La familia de Fermín Chávez, de 66 años, estuvo a punto de quedar soterrados cuando un paredón se derrumbó y se detuvo en la parte posterior de su casa de lámina en cantón San Julián, caserío los Chávez.

Habientes de los cantones Joya Ventura, San Julián y Candelaria comparan los daños con los dejados por el huracán Mitch un ciclón tropical que afectó en 1998.

Fuente elsalvador.com