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Un total de 135 motoristas han muerto a causa del coronavirus y otros 475 sufrieron contagio desde que inició la reactivación económica, en agosto pasado, aseguró el representante de la Asociación de Motoristas de El Salvador (AMOS), Rodolfo Espinoza, en la comisión de trabajo y previsión social de la Asamblea Legislativa.

En la comisión se continuó el estudio de la regulación de los derechos laborales de los conductores del transporte colectivo de pasajeros.

“No digo que la reapertura esté mala, el problema es que se le olvidaron al empresario las medidas con las que se comprometió”, manifestó Espinoza.

Entre esas medidas, dijo, se encuentran el proveer de mascarillas y alcohol gel “y ustedes lo han visto, las unidades van hasta llenas en algunas ocasiones aun con los niveles de contagio”.

Espinoza denunció que a pesar de lo acordado las unidades van con número sobrepasado de pasajeros.

El representante de los motoristas denunció a los diputados que los trabajadores del transporte colectivo tampoco cuentan con un seguro social ni cotizan una pensión para su vejez, pues si bien hay una legislación general sobre esto no hay una “ley especial que lo regule y exija que el empresario de transporte debe cumplir con esas medidas”.

Mencionó que en la actualidad, si un empleado del transporte colectivo presenta una queja en el Ministerio de Trabajo contra un empresario de ese gremio la multa es de $50, “por lo que a ellos (empresarios) les sale más fácil pagar la multa que ponerse a negociar con el empleado para resolver sus problemas”.

Espinoza también dijo que 2,700 motoristas han fallecido por la delincuencia en los últimos 10 años y afirmó que esas familias tampoco cuentan con pensión económica.

Además dijo que a pesar de que el ministro de Trabajo, Rolando Castro, se ha comprometido a realizar inspecciones a las diferentes rutas, “estas no se hacen” y “son pocas las rutas” que dan algunas prestaciones a sus empleados, junto a “otra serie de acciones” como la toma de pruebas antidopaje.